no se puede volar más,
Nocturna, mas no funesta, de noche mi pluma escribe, pues para alabanzas, hora de Laudes, elige. S. Juana Inés de la Cruz
lunes, 5 de septiembre de 2011
sin alas, sin cielo
no se puede volar más,
sábado, 13 de agosto de 2011
cuando pase...
vuelan las horas y los días,
vuelan los momentos
que se dispersan por el cosmos,
se hermanan con las estrellas.
dos vidas como satélites de la misma luna,
cuyas órbitas apenas se tocan de vez en vez.
explotan y se consumen en el tiempo..
ninguna estrella en el horizonte,
ningun satélite..ni luna...
el cielo oscuro,
el día claro,
ninguna nube
todo en blanco y negro,
en el maniqueo transcurrir del tiempo
se toma el coraje, se envuelve bien en una ziploc,
se guarda en el refrigerador,
y pasados 30 minutos,
se saca ...
entonces sí, uno puede indignarse, gritar y llorar,
uno puede reclamar...pelear,
así, con el coraje bien frío.
domingo, 31 de julio de 2011
y seguimos con las verdades..
aunque a decir verdad, no sabría explicar a cuál me estoy refiriendo. Siento que hay una contradicción cuando busco la verdad, siento que nos construimos de verdades parciales o falsas. El retrato se hace e eso; no importan las intenciones (buenas o malas), nuestra percepción es falible y la imaginación inmensa. Nos preguntan nuestra opinión y salen de nuestro agujero mental, como hormigas en tiempo de lluvias, presupuesto, recuerdos, ideas fijas distorsionadas por el tiempo. Cuál es la verdad? que estamos hechos de ideas, como bien decían algunos filósofos. La idea que otros tienen de nosotros. La que generaron nuestras acciones en un momento dado; la de nuestros aciertos o errores. Retratamos a los demás con un sólo pelo de la burra; nos retratamos a nosotros mismos con la visión empañada y la autocrítica fracturada. Podremos llegar a la verdad?, nos interesa realmente?; cuando se trata de nuestros seres queridos, no basta saber que los queremos o los quisimos?...no basta la anécdota ?...no basta el recuerdo de un abrazo y una sonrisa?.. De repente la persona que pensábamos conocer ser transforma; los otros la dibujan con otros colores ...somos tan diversos que la verdad nos queda chica, y ahí, solapada pero presente, está la fantasía (prefiero esta palabra a decir "mentira"), la que nos vuelve héroes o villanos; la fantasía que nos hace polifacéticos. Esa fantasía que es también una verdad, una verdad que se casa con el tiempo y el espacio. Los griegos no estaban mal.
lunes, 27 de junio de 2011
De repente

De repente se me viene a la cabeza
que una mañana puedes no estar aquí,
que una mañana puedo no estar aquí.
Y no pasa nada, y todo sigue igual.
Las ausencias se sienten en un minúsculo espacio inexistente,
se sienten en todas partes y en ninguna.
De repente me doy cuenta que nada vale y todo cuenta.
Pájaros mañaneros que se pitorrean del sol y la luna.
Aves prófugas del mal que se cocina.
De repente siento que ahí donde dicen que va el alma, algo se quiebra,
pero no, no pasa nada....aún estoy aquí,
y la mañana sigue siendo proyecto de ideas solares,
y la noche se estira sin piedad.
De repente leo noticias y la sangre se me brota por la boca,
y no concibo las distancias que recorremos para dañarnos,
los caminos que transitamos para herirnos.
Ni siquiera comprendo los motivos de furia,
los alardes y las vanidades de todos y cada uno de nosotros.
De repente entiendo que no entiendo,
y abro los ojos, hablo, juego y pierdo el tiempo,
me solazo en mi propia molicie,
pierdo las horas en sonreír sin límite,
en soñar sin tregua.
Eso ha sido siempre,
De repente me doy cuenta que no cambio y me asusto,
y ya estoy cambiando de nuevo.
sábado, 25 de junio de 2011
seguimos...
Sábado san pedreño; café despacio, labores tranquilas. Pájaros en todas partes, en el Yucateco, mezquites y palofierros; chuparrosas que demandan néctar y palomitas pitahayeras en que bajan a robarle agua a la Coco. Algún perro ladrando en la lejanía, y de repente el Tren que con su ruido de matraca férrea nos evoca la infancia o nos trae la imagen de los migrantes, que acurrucados en los carros, con un pequeña mochila, intentarán -muchas veces sin resultados- atravesar ese desierto que en tiempos de verano es ir a muerte segura.
sábado, 18 de junio de 2011
en busca de la felicidad

claro que el título está relacionado con el tiempo, toda búsqueda lo está. Es el tiempo el que me lleva a recordar primero al Mtro. Jesús Antonio Villa , quien a su vez me lleva al segundo: Jorge Luis Borges. Recuerdo de Antonio su sonora carcajada al mencionar las bromas de Borges al titular algo como "nuevos descubrimientos sobre la existencia del tiempo", no es literal por cierto; pero ya los entendidos descubrirán la sutileza del chiste. Si este párrafo es ininteligible, es sin duda por mi impericia sintáctica. Disculpen mis dos lectores.
lunes, 13 de junio de 2011
tardeando
La mediocridad llegó a buscar su lugar. Se fue metiendo como sierpe en los hogares; llegó a las escuelas, al gobierno, a las iglesias.....llegó para quedarse de manera callada; su disfraz fue la retórica, las acciones pequeñas y falsas; se vistió de importancia y sobriedad, cuando la realidad era que estaba desnuda de conocimientos y enjuta de valores. La mediocridad se buscó papeles que la avalaran; luchó por puestos públicos, alcanzó el reconocimiento de todos. Se instaló en la facilidad del pensamiento, en la estulticia de cada uno de nosotros. La mediocridad no asombra ya; es el genio el que asusta; el genio indomable de la minoría; lucha a muerte contra la multitud infectada. El propio reconocimiento de la mediocridad sería un paso, pero no, no es así, millones son buenos, trabajadores, comedidos, inteligentes y honestos; miles hacen lo mejor que pueden, no lo poco que quieren. El otro es mi obstáculo, hago como que hago y merezco más. Esta mediocridad me sirve para pisar, burlar, corromper, ascender por lugares insospechados. Esta mediocridad no es discreta, no guarda silencio, se grita a voz en cuello. Se alaba y se reconoce. Los inteligentes saben que está ahí, quieren abatirla y se inventan excusas bellas y vistosas. Los inteligentes pueden jugar con ella, sobre todo si la pereza se sienta en el trono. Pero los tontos no la distinguen, no les molesta ni tan siquiera la reconocen. Entonces la mediocridad se les mete en el tuétano y ya no hay escape. No sé si la ignorancia sería virtud en tales casos. Quisiera ser lo suficientemente tonta para no distinguirla, o lo suficientemente inteligente para jugar con ella....pero simplemente sé que está ahí, que se levanta como una pared insalvable; que todos los días libro mi propia batalla, sin compañía, cuerpo a cuerpo....no hay nada escrito, podré ganar? no lo sé.... ni siquiera tenga esperanza, sólo entiendo que luchar es la única forma de darle su lugar, de moverme subrepticiamente y esconderme en el lado opuesto.....de tocar lo intocable, o simplemente ver el horizonte ajeno.